Los celos son un comportamiento o estado afectivo a través del cual el niño/a expresa su temor a ser abandonado o a perder a sus figuras de apego. Frecuentemente van acompañados de envidia o resentimiento hacia quien perciben como rival. Los celos pueden considerarse desde dos perspectivas diferentes:
- Desde el punto de vista evolutivo, en el que los celos son considerados como algo positivo o inherente al desarrollo.
- Desde el punto de vista patológico, en el que pueden convertirse en un problema que cause conductas disruptivas en el sistema familiar.
Una de las principales causas de los celos infantiles es con la llegada de un nuevo hermanito. Para un niño o niña, la llegada de un "intruso/a" a su casa le produce incomodidades y molestias. Estos celos, no solo afectan al niño/a que los manifiesta, sino que afecta también al resto de la familia, y con esto, el sistema familiar se altera.
Algunas de las manifestaciones que presentan estos pequeños/as son:
- Rivalidad verbal abierta.
- Actuaciones agresivas hacia los hermanos.
- Hostilidad hacia los padres.
- Negativismo.
- Regresar a comportamientos anteriores.
- Signos de infelicidad y frustración.



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